CALETA CHAÑARAL DE ACEITUNO

CALETA CHAÑARAL DE ACEITUNO.

Su nombre se debe a que, entre los siglos XIVIII y XIX, tuvo su apogeo e importancia, la vecina Hacienda de Chañaral de Aceituno, cuyo principal producto era precisamente la aceituna y aceite de oliva, la que fue introducida a la zona por los españoles, dueños de la Estancia de Chañaral, en el antiguo Departamento de Santa Rosa del Huasco, formando uno de los distritos administrativos durante el gobierno español.

Caleta Chañaral de Aceituno, alberga a familias autóctonas de la zona, los que descienden del último constructor de balsa de cuero de lobo aborigen, don Roberto Álvarez Álvarez. Otras, llegadas a partir de la década de 1960, se radicaron definitivamente en esta caleta. Hasta algunas décadas atrás, los lugareños se dedicaban a la pesca de congrios y a la extracción de mariscos, principalmente el molusco denominado loco, “concholepas concholepas”.

 

Hoy, hacia 2013, Caleta Chañaral de Aceituno, se ha transformado en un centro de interés turístico nacional e internacional, debido a que su isla fue declarada Reserva Nacional de Pingüino de Humboldt hace algunos años, más la presencia permanente de sus delfines y a la aparición, entre diciembre y marzo, de diferentes tipos de ballenas, todo lo cual, ha permitido un desarrollo turístico de suma importancia para el rubro.

 

La localidad cuenta a la fecha, con servicios básico de agua potable y energía eléctrica, restaurantes, picadas típicas, arriendo de cabañas y camping. Además, cuenta con posta de primeros auxilios, una estación de vigilancia de CONAF, una pequeña biblioteca vecinal, un domo de exhibición de tractivos, información turística y un comercio de primeras necesidades.

 

Caleta Chañaral de Aceituno, cuenta con la organización de una Junta de Vecinos, Club Deportivo (1973), dos grupos de turismo, club adulto mayor y otras organizaciones sociales para la comunidad.

 

A 9 kilómetros hacia el interior, se encuentra ubicado el pueblo de Carrizalillo, integrado por una comunidad de crianceros caprinos, olivicultura, artesanías y productos, donde se organiza todos los años el famoso RODEO DE BURROS, actividad típica de la zona.

 

BALSA DE CUERO DE LOBO DE CALETA CHAÑARAL.

Uno de los patrimonios de este lugar, es sin duda, la construcción de este invento de los aborígenes changos, que fue arraigado en el tiempo por la técnica del antiguo pescador, hoy fallecido, don Roberto Álvarez Álvarez, descendiente de pescadores del lugar. La fotografía corresponde al año 1940 aproximadamente, donde el referido pescador, navega una balsa utilizada para labores de pesca.

 

PERFIL HISTÓRICO: “CALETA” DE CHANGOS O CAMANCHACOS

 

Los Changos se localizaron en el extremo norte de nuestro país.  Desde  Arica hasta aproximadamente el norte de La Serena.  Esta sociedad fue una de las menos desarrolladas desde el punto de vista evolutivo no alcanzando a ser una civilización.

Desconocieron totalmente la agricultura debido a que ellos se ubicaban en las pocas planicies litorales de la zona. Fueron una sociedad Cazadora-Recolectora, especialmente marina (debido a su ubicación geográfica).

Fueron unos excelentes pescadores desarrollándose totalmente en ese ámbito; en su cultura eran muy apreciados los lobos marinos debido a su composición (la grasa, los dientes de los que sacaban sus flechas anzuelos y arpones, su piel, etc...).

 

ORGANIZACION SOCIAL

Los changos se agrupaban en bandas de cazadores-recolectores, eran semi-sedentarios y tenían una organización social muy simple.   La familia se agrupaba en torno a un antepasado en común. En ella cada miembro desempeñaba su papel, siendo el más conocido el del hombre, que era la pesca.

 

VIVIENDA

Para su vivienda los changos construían unos toldos de planta circular de cuero de lobo marino. Para esto montaban una estructura de troncos de quiscos (árbol) o de costillas de ballena, sobre la cual disponían los cueros. Este toldo les servía para protegerse del sol en el día y, al dormir, para protegerse del rigor de la noche. Estos mismos cueros de lobo marino eran los que les servían para cubrirse.          Se caracterizaron por tener un tipo de vivienda móvil, con asentamientos semi-permanentes en grupos o bandas de no más de 25 personas.

 

APARIENCIA FISICA

El tipo humano de los changos estaba caracterizado por una estatura media en los hombres de 1.60 metros y en las mujeres de 1.45 metros. El color de su piel era más bien oscuro. Tenían el pelo negro y lacio. Su expectativa de vida no superaba los 30 años.

 

UTENSILIOS

Como utensilios los changos usaban principalmente arpones, que eran hechos de cobre (producto del intercambio con los pueblos del interior) y de hueso de camélidos. En el extremo del arpón amarraban un cordel de cuero o soga que servía para sujetar la presa herida.

Dentro de los utensilios que los changos tenían para su vida doméstica destacan unos recipientes de cuero de lobo marino que servían, entre otras cosas, para poner grasa de ballena, que al calor del sol se derretía y les servía de bebida. Excavaciones en las zonas habitadas por los changos han permitido encontrar otros utensilios, tales como las pesas líticas, anzuelos de concha y de cactus, cestas y mallas de fibra vegetal utilizadas en la pesca y arcos pequeños hechos con cuerdas vegetales para la caza de fauna marina.